El cambio climático es indesmentible y algunos ven una nueva era geológica, el Antropoceno, efecto del hombre. Kolbert en su libro señala algunos de los esfuerzos en todo el mundo intentando cambiar los impactos en la naturaleza de la acción del ser humano. Comenta el escritor de viajes y temas científicos Chris Fitch.

“Me sorprende, y no por primera vez, constatar que es mucho más fácil arruinar un ecosistema que mantenerlo”. Es una frase al pasar, pero que encapsula perfectamente el fenómeno que Elizabeth Kolbert pretende retratar en su fascinante nuevo libro. El contexto de este comentario se refiere a los muchos años dedicados a bombear agua del acuífero que alimenta el Hoyo del Diablo, una poza geotérmica en el Parque Nacional del Valle de la Muerte, en Nevada, durante fines de la década de 1960. La extracción redujo el nivel del agua en la poza varios metros, amenazando, en consecuencia, a sus habitantes —un puñado de “cachorritos” del Hoyo del Diablo, peces de unos tres centímetros de largo, posiblemente el pez más raro del mundo— con la extinción. Ahora se realizan investigaciones trimestrales para rastrear la salud de la población de los cachorritos, con alimentos complementarios entregados por el Servicio de Parques Nacionales para garantizar que tengan suficiente para comer. Los peces incluso tienen su propia caverna artificial de 4,5 millones de dólares construida con hormigón y fibra de vidrio a un kilómetro y medio de distancia, una poza con temperatura y niveles de pH perfectamente controlados, como respaldo del hábitat original.

Bajo un cielo blanco.
Elizabeth Kolbert.
Trad. J.L. Riera, Editorial Crítica, Santiago, 2021, 214 pp.

Tales esfuerzos pueden parecer excesivos, por no mencionar costosos, simplemente para salvar una especie de la que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar. Y, sin embargo, la alternativa —permitir que el pez cachorrito del Hoyo del Diablo desaparezca de la faz de la Tierra— es probablemente tanto peor que justifica acciones así de extremas.

Esta es una de las muchas poderosas historias que Kolbert comparte en Bajo un cielo blanco, la continuación de su best-seller ganador del premio Pulitzer, La sexta extinción. Ella viaja por el mundo visitando lugares donde la gente está llevando a cabo acciones que podrían parecer increíbles y / o ridículas para solucionar problemas causados ​​por acciones previas increíbles y / o ridículas. «Un libro sobre cómo intentamos resolver los problemas que otros crearon al intentar resolver problemas”, como ella lo dice. Podríamos pensar en eso como el modelo de la “vieja que se tragó una mosca” para salvar el mundo.

Otro capítulo está dedicado a la electrificación del Canal Sanitario y de Navegación de Chicago. El canal fue diseñado originalmente para revertir el flujo del río Chicago lejos del lago Michigan con el fin de evitar que las aguas residuales de la ciudad ingresaran al lago. Como un efecto lateral se consideró que las carpas asiáticas podían cruzar desde el río Mississippi hacia el canal, lo que generó temores de que invadieran los Grandes Lagos y causaran graves daños ecológicos. El programa de electrificación tenía como objetivo prevenir esto mediante la construcción de barreras de bajo voltaje a lo largo del canal.

El enorme proyecto sirve como un buen ejemplo de la manera en que la humanidad observa cómo opera la naturaleza y decide intentar hacerlo mejor, sólo para tropezar con problemas inesperados que requieren soluciones adicionales, y así damos vueltas y vueltas. Como señala Kolbert, hay una ironía en el hecho de que la única razón por la que hay carpas asiáticas en el Mississippi en primer lugar es por la publicación del famoso libro Primavera silenciosa en 1962, al que se le atribuye ampliamente haber iniciado el movimiento ambientalista. En lugar de llenar las vías fluviales de los Estados Unidos con productos químicos, la autora del libro, Rachel Carson, abogó por los controles biológicos para mantener a raya las malezas acuáticas. La posterior reproducción y liberación de la carpa por parte del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos finalmente llevó al canal electrificado.

Este es un libro sobre cómo intentamos resolver los problemas que otros crearon al intentar resolver problemas

La premisa de Kolbert —un libro lleno de soluciones imaginativas y radicales a problemas globales— significa que se convierta en una especie de Quién es Quién de grandes ideas. Es posible que algunos lectores de la revista “Geographical” estén familiarizados con muchas de ellas, desde la tecnología de evitar la extinción o rescate genético del grupo Revive & Restore hasta el modelo de negocio de eliminación de carbono de la empresa Climeworks. La más extrema de estas intervenciones es la perspectiva de la geoingeniería a gran escala, ideas a menudo propuestas pero aún no realizadas tales como sembrar la estratósfera con diamantes, dióxido de azufre o quizás carbonato de calcio para simular una erupción volcánica y reflejar los rayos solares para enfriar el planeta. Estas soluciones pueden ser creíbles de forma aislada, pero presentadas una al lado de la otra en este libro, cada una de las ideas audaces tiene el efecto de socavar a sus vecinas. Juntas, ellas se presentan como un caso extremo de tratar los síntomas en lugar de la enfermedad, con consecuencias potencialmente ruinosas.

A fin de cuentas, el libro deja un sabor agridulce. El componente inspirador, en el que miles de personas trabajan día y noche y gastan grandes fortunas para resolver algunos de los mayores problemas de la Tierra (desde la “evolución asistida” para mejorar la resiliencia de los arrecifes de coral, hasta los esfuerzos de 1.4 mil millones de dólares para volar diques y permitir que el bajo Mississippi inunde las tierras para detener la erosión en Louisiana) se compensa con el absurdo de que tales cosas tengan que existir. “Si el control es el problema”, escribe Kolbert, “entonces, de acuerdo con la lógica del Antropoceno, la solución debe ser todavía más control”.

Artículo publicado en la revista “Geographical” (29 de abril de 2021). Se traduce con autorización de su autor. Traducción: Patricio Tapia.

Chris Fitch

Chris Fitch es inglés, escritor de viajes y ciencia para una variedad de publicaciones. Entre sus libros se cuentan “Atlas of Untamed Places” (2017) y “Subterranea” (2020). Fue redactor “Geographical”, la revista de la Royal Geographical Society.