El año 2018 se publicó «Hay un mundo en otra parte» de Gonzalo Maier, un libro que reúne distintos relatos articulados por la digresión, los desvaríos, las salidas de camino y los retornos y vueltas en U. La obra de Maier da cuenta de algunos temas recurrentes: el traslado, el viaje, lo fragmentario, lo transportable. Los relatos de «Hay un mundo en otra parte» comparten algunas de esas características. Conversamos con Gonzalo sobre la escritura de estos textos, su fascinación por los objetos y sobre el tipo de narrador que le gusta cultivar.

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Origen del libro (02:05)

Siempre estoy escribiendo cosas, varias a la vez. Algunas resultan y otras no. En un momento me di cuenta de que varios de esos textos que estaba escribiendo apretaban la misma tecla. Apuntaban a cierta nostalgia, no por lo que se tuvo, sino por lo que no se pudo tener. O a la idea de que el jardín del lado siempre es más verde. Que puede existir otro lugar mejor, a fin de cuentas.

Sobre las digresiones (05:00)

Me parece que la digresión no se juega tanto en el lugar al que llegas o al que pretendes llegar sino que se juega en el gesto de perderse, de irse por las ramas, en tomar la tangente, no hacer lo que se espera que uno haga. Lo veo como un gesto. La digresión o la buena digresión no debiera conducir a ninguna parte. La imagino como fin, como un medio, como una cosa súper gratuita.

Sobre los objetos (08:10)

Me interesan las cosas que tengo cerca. Sólo puedo escribir de las cosas —no te diría que puedo tocar— con las que me relaciono cotidianamente. No sé si me termino obsesionando con muchas de esas cosas pero sí le termino dando bastantes vueltas a la idea del auto, del hervidor de agua. «El libro de los bolsillos» era bastante paradigmático al respecto: era un libro sobre cosas.

Temas recurrentes (10:05)

No sé si sean temas pero sí elementos que se reiteran. O al menos esos son los que yo soy capaz de ver: el viaje, lo cotidiano, los fragmentos o los apuntes, la sensación de estar constantemente en un lugar equivocado. Muchos de mis narradores tienen un acercamiento medio neurótico hacia los detalles, hacia cualquier tipo de detalle, que suelen ser detalles cotidianos. Y eso creo que termina dando un tono irónico medio descreído que me acomoda mucho.

Lecturas de velador (11:48)

El sexo que habla de Osvaldo Lamborghini
Cualquier hombre es una isla de Mario Montalbetti
Mi juventud unida de Mariano Blatt
Lucinda, la pista que falta de Bruno Cuneo y Natalia Babarovic
La lectura: una vida… de Daniel Link
Objeto satie de María Negroni

Texto mencionado en el podcast

«El excéntrico mundo de Gonzalo Maier» de Mauro Libertella (Qué Pasa).