Desde la vereda de la filosofía, Santos-Herceg genera una atmósfera de reflexión, humor y contingencia en un programa cruzado por la educación, la identidad latinoamericana, la efervescencia social y el modo de pensar críticamente nuestro país.

Justo cuando comenzaba su doctorado en Alemania, en la Universidad de Konstanz, José Santos-Herceg (1969) se dio cuenta que sabía poco de la filosofía latinoamericana. Luego de un trabajo que se prolongó por cuatro años salió a la luz Conflicto de representaciones, libro del que conversamos en el último episodio de la temporada. Además, Santos-Herceg aborda otros temas: el movimiento estudiantil («estos muchachos abren una válvula y sale el malestar»), la filosofía en los colegios («la disminución de horas es reflejo de una ideología») y la reproducción de los modelos de enseñanza («cuando hago un curso de filosofía moderna enseño lo que sé»). Un recorrido que abarca críticamente a los «genios de la filosofía» en Europa, que comenta el aporte de la web www.filosofiachilena.cl y termina con el comentario de Escritos republicanos, último libro coeditado por Santos-Herceg, junto a María José López, que recopila textos de autores decimonónicos como Lastarria, Bello y Bilbao. «Es difundir, poner a disposición de la gente el pensamiento de nuestros autores».

 

FICHA DEL ENTREVISTADO
José Santos-Herceg es licenciado en filosofía de la Universidad Católica y doctor en filosofía por la Universidad de Konstanz, en Alemania. Actualmente trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la USACH. Es autor de Pensamiento filosófico en América Latina, liberación interculturalidad e historia de las ideas; La fenomenología y sus herejías (Ediciones Universidad Alberto Hurtado, 2004), Conflicto de Representaciones (FCE, 2011); compilador de Interculturalidad e integración. Desafíos pendientes para América Latina (IDEA, Universidad de Santiago, 2007)y coeditor de Escritos republicanos (LOM, 2011).

*Agradecemos nuevamente a la Librería Lea Más del GAM por facilitarnos el espacio de grabación y al Fondo de Cultura Económica.