Libros del Fuego, es uno de los 160 sellos que estará presente en la Furia del Libro. El venezolano Juan Mercerón Marcano, socio y director de diseño de la editorial, elige las portadas de libros que ama y odia, haciendo énfasis en colecciones y en propuestas arriesgadas: “Prefiero una imagen compleja, áspera, que me obligue a ver de nuevo que una imagen lisa, llana, donde todo esté dicho”. 

Detalle de la portada del libro “Técnica gráfica”, de Mauricio Amster

El sello Libros del Fuego comenzó en Venezuela, pero está hoy también presente en Chile, gracias a Juan Mercerón, venezolano, que hoy reside en nuestro país. Sobre la labor del diseñador editorial, explica Mercerón: “Un libro no es solo su cubierta, aunque en ella debe haber una especie de danza entre el contenido y el contenedor, cierta musicalidad, si es [a]sincopada, posiblemente sea mejor.  La tipografía es imagen. Me interesa más la inmanencia que el impacto. Prefiero una imagen compleja, áspera, que me obligue a ver de nuevo que una imagen lisa, llana, donde todo esté dicho.  Creo que la emoción es importante, las capas, asumir lo subjetivo, lo no lineal. Celebro el contraste. Lo austero. Me gustan las copias «bien copiadas». Me dan grima los libros mal hechos. El diseño es parte de la cultura, por eso es un oficio de persistencia… y de responsabilidad”. 

 

Portadas y colecciones que amo

 

Edition Suhrkamp

 

Colección diseñada por Willy Fleckhaus. Cada género literario tiene un color asignado, la tipografía es la misma en todas las cubiertas (Stempel Garamond, si no me equivoco) y el formato es el mismo siempre. Este es un proyecto de largo aliento y ahí, creo, vemos la maestría del diseñador: supo con lo mínimo generar un sistema abierto, aunque parece cerrado, con lo justo, lo necesario. En su conjunto genera un código que se abre al tiempo y que los lectores reconocen inmediatamente. Siento envidia [de la buena] por no haberla diseñado yo.

Diseño: Willy Fleckhaus [1925-1983].
Año: 1960-hasta la actualidad.
Editorial: Suhrkamp Verlag.

 

Colección »Great Ideas«, volumen I, II y III

 

Esta colección es un ejemplo brutal del uso de la tipografía como imagen. El diseñador inglés David Pearson »ilustra« con tipografía de la época en la cual fue escrita la obra que reviste. El formato, la materialidad (utiliza cuño seco para jugar con el sentido del tacto) hacen de estos libros de bolsillo un festín libresco.

 

Diseño: David Pearson
Año: 2004, 2005, 2008.
Editorial: Penguin Random House

 

Hacer y componer

 

Este es un libro total, necesario, y aunque estuve involucrado como diseñador de la cubierta, lo que quiero resaltar es la importancia que tiene para la cultura del diseño —en la región— esta publicación. Aquí el chileno Francisco Gálvez nos lleva por el intrincado y a veces ocultista mundo de la tipografía, casi con erudición (palabra que no me gusta), pero de una manera humilde y con una posición política que me interesa mucho: la de asumirnos desde la riqueza de nuestras identidades y no desde el victimismo. Más que un me gusta, es un »léanlo«.

Título: Hacer y componer. Una introducción a la tipografía.
Autor y diseñador: Francisco Gálvez.
Año: 2018.
Editorial: Ediciones UC.

 

Gutenberg Galaxie IV–Álvaro Sotillo

No solo una cubierta: una obra. Este libro es una antología de la obra de mi maestro Álvaro Sotillo, y no puedo dejar de sumarlo a esta lista porque su influencia en mi trabajo es muy importante. Esta publicación reúne parte de su hacer y fue publicado a raíz del Premio Gutenberg a su trayectoria, que le fue otorgado en la ciudad de Leipzig en 2005. Aquí se reúne todo: cubierta, tipografía, fotografía, esa concepción total es la que busco y la que me interesa.

Título: Gutenberg Galaxie IV–Álvaro Sotillo.
Autor: Álvaro Sotillo.
Diseño: Álvaro Sotillo y Luis Giraldo.
Año: 2006.
Editorial: Institut für Buchkunst. Libro en línea cortesía del Laboratorio de Tipografía de Caracas.

 

Portadas y colecciones que odio

 

Obra entera de Rafael Cadenas

 

No es que no me guste: es un horror total; el cliché chauvinista, la pobre resolución tipográfica, todo. Más allá de eso, esta cubierta es la demostración de lo que pasa cuando un diseñador (y una editorial, afortunadamente lo reeditaron en 2009 con una propuesta más feliz) no tienen ni idea de la importancia del libro que está publicando. Rafael Cadenas es uno de los poetas más importantes de Venezuela, recientemente recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y una de las cosas que dijo en el discurso de aceptación fue esta: »Creo que los nacionalismos son abominables«. En fin, si el diseñador hubiera leído el libro…

Título: Obra entera. Poesía y prosa (1958-1995).
Autor: Rafael Cadenas.
Diseño: Desconocido.
Año: 2000.
Editorial: Fondo de Cultura Económica.

 

Espacios para decir lo mismo

 

Hanni Ossott fue una destacada poeta, ensayista, traductora y crítica de arte venezolana. Es una de mis poetas de cabecera. Lamentablemente, al venirme a Santiago tuve que dejar sus libros en Caracas. Recuerdo una escritura de la noche, de la enfermedad, del cuerpo, algo visceral, de esas cosas que te golpean cuando las lees, y sus poemas me dejaban con la sensación de lo justo: »Los dioses de los hombres: lo que no somos, nuestros nombres situados en otras zonas, nuestros nombres incompletos y nuestros actos hechos de piel y de sueño«, nos dice en un poema. Por esta razón el diseño de este libro me parece »demasiado objeto«, excesivo quizás y por más que lo veo, no lo puedo relacionar con la escritura de la poeta, y menos puedo relacionar su poesía con una biblia. Veo más un álbum de fotos que un poemario. El título invitaba, a lo mejor, a dejarlo solo nomás, que cada lector llenara su »espacio« a su manera. Hay diseños que se »abren« y otros, como este, que se cierran.

Título: Espacios para decir lo mismo
Autor: Hanni Ossott.
Diseño: Faride Mereb.
Año: 2017.
Editorial: Letra Muerta

 

La ciudad vencida

 

Esta es una novela difícil, que toca temas sensibles para mi país. Para diseñar la cubierta me vi afectado por ese contexto: no podía colocar imágenes que causaran disgusto a los lectores, y esa limitante estuvo muy presente en el proceso. Esto me hizo llevar la propuesta al otro extremo, a decir casi nada y nunca estuve satisfecho con este resultado. Es una cubierta anodina y la tipografía de la cubierta quedó mal resuelta. Si pudiera, la volvería a diseñar.

Autor: Yeniter Poleo.
Diseño: Juan Fernando Mercerón.
Año: 2015.
Editorial: Libros del Fuego.

Biblioteca Roberto Bolaño

 

Hay una delgada línea que las editoriales, como empresas culturales, peligran en cruzar. Y cruzar esa línea, a veces, es dejar de lado la responsabilidad de saber que lo que se hace es trabajar con un artefacto cultural: el libro. A mi modo de ver esto es lo que le pasó a Alfaguara: ¿qué más se puede decir que no se haya dicho sobre estas cubiertas? Aquí el editor y el diseñador entraron en la maquinaria de la producción industrial y dejaron de pensar en el libro como bien cultural —vean la comparación de lo que hacían con lo que hacen ahora, o vean las cubiertas de Suhrkamp, editorial donde conviven ambos mundos—. Estos son libros McDonald’s.

Autor: Roberto Bolaño.
Diseño: Enric Satué (proyecto). 
Año: 2016—actualidad. 
Editorial: Alfaguara