Conversamos con Marcela Aguilar sobre su última publicación, «La era de la crónica» (Ediciones UC, 2019), una investigación que analiza textualmente un corpus de crónicas latinoamericanas y que también observa los discursos en torno a este ¿género? del periodismo escrito. ¿Existió un boom o fue una estrategia publicitaria?


Por qué estudiar la crónica (05:30)

Me pasó que viví como periodista y como editora el periodo más importante del boom de la crónica, de este auge de la crónica latinoamericana. Y cuando dejé el diario y empecé a meterme más a fondo en el tema académico, me pregunté si era posible estudiar este fenómeno desde un punto de vista más formal. Y me encontré con que existía la posibilidad de dedicar mi investigación de doctorado a este tema.

Cifras de un supuesto boom (09:35)

Dentro de la investigación intenté que las editoriales me dieran cifras de venta de colecciones. Y claro, nadie te habla de cifras reales. Uno conversando informalmente con los editores, siempre te dicen «no, los libros de Alberto Salcedo [Ramos] no los podemos traer a Chile porque no se vende nada, vamos a vender 200 ejemplares». A Chile siempre costó traer libros de cronistas.

Un género mesiánico (15:20)

Un aspecto interesante de lo que pasó con la crónica latinoamericana es que se le cargó de muchas virtudes, de muchas cualidades, de las que ningún género se puede hacer cargo. Por eso me interesó estudiar esto. Me interesa el periodismo y qué pasa con el periodismo, cómo evoluciona, los procesos, las transformaciones que vive. Y había algo muy reiterado en la manera de hablar sobre la crónica, que esta crónica respondería a un agotamiento del periodismo tradicional. Había una mirada muy crítica de varios cronistas respecto de la prensa tradicional.

El contexto (24:33)

Todo este movimiento se dio en un contexto de cambio tecnológico muy acelerado que ha llevado a que las revistas en papel prácticamente desaparezcan, quedan muy pocas. En Chile las revistas de quiosco han desaparecido casi totalmente, y permanecen las revistas de diario que tienen otro modelo de negocio, funcionan distinto, pero que si uno lo piensa son revistas gratuitas incluidas en una suscripción.

Cronistas o periodistas (29:40)

Hice varios cruces. Por ejemplo, busqué autores que se declararan cronistas. Eso fue lo primero. Después me pasó que tuve que incluir algunos que no se reconocen como cronistas, precisamente para demostrar que eran mencionados en las antologías pero que ellos mismos no se asumían como cronistas sino que decían que eran periodistas de investigación. Luego, que hubieran sido idealmente antologados, en alguna antología internacional. Ahí las más importantes eran la de 2012, la de Jorge Carrión, que se llama Mejor que ficción, una antología que sacó Anagrama, y la de Darío Jaramillo Agudelo, que salió en Alfaguara, la Antología de la crónica latinoamericana actual.

Gente que no lee (38:02)

En algún minuto se instaló la idea de que la gente leía solo cosas breves. O que la gente ya no estaba leyendo. Esto es algo que Caparrós comenta, se ríe mucho de esto. Todos los editores hoy día lo que te piden es «escribe cortito porque la gente ya no lee». Son editores que hacen diarios y revistas para gente que no lee. Es bien absurdo trabajar de esa manera.

Lecturas recomendadas por Marcela

38 estrellas, de Josefina Licitra. «Es sobre el escape de mujeres tupamaros de una cárcel en Montevideo. Lo que me gusta de Josefina Licitra es que no trata de dictar cátedra sobre nada y siempre son historias que tienen varias capas de lectura. Acá hay varios temas interesante. Uno es el tema de la memoria: cómo el recuerdo de estas mujeres no está estandarizado».

Calle Este-Oeste, de Philippe Sands. «Él es abogado, experto en derecho internacional. Experto, además, en juicios internacionales por crímenes contra la humanidad. Lo que hace es contar cómo surgen los conceptos de crímenes contra la humanidad y genocidio a partir de las historias de los abogados, de los juristas, que elaboraron estos conceptos. Demuestra que estas ideas sobre la justicia finalmente necesitan ser elaboradas, verbalizadas». → Lee un fragmento (formato ePub)